Número 190

0
562
Damián Moro. Secret Spot. Foto Sergio Villalba

Número 190 – Revista 3sesenta Surf

Mullaghmore

El Himalaya Irlandés

Natxo González. Foto Bonnarme

Conor Maguire con Indar y Natxo en la ola emblemática de big surf irlandesa.

Hay quien dice que Irlanda es la Indonesia europea. La reciente sesión en Mullaghmore ha puesto al surf irlandés en el punto de mira del big surf mundial. Conor Maguire ha recibido varias nominaciones al Big Wave Awards y su nombre ya suena a nivel internacional entre los grandes “chargers”. Conor compartió la mejor sesión de Mullaghmore con Indar y Natxo.

La Almadraba de Bou Irden

La derecha de Founty, Agadir

A finales de la década de los 60, Agadir se convirtió en una referencia mundial del movimiento hippy, de la música y del surf. La ola de Anchor Point (y sus vecinas Killers, Mystery y La Source) en Taghazout eran el nuevo destino de surfistas australianos, europeos y americanos que bajaban al sur de Marruecos en busca de exotismo y de una vida barata que les permitía pasar largas estancias durante el invierno.

Por entonces el lugar se conocía con el nombre de Bou Irden, nombre que sufriría un cambio con el tiempo al adaptarse a la nueva actividad económica. Si la almadraba era la principal fuente de ingresos de los nativos de la zona, con el paso del tiempo las anclas abandonadas tras el cese de la actividad pesquera pusieron el nombre a la ola más famosa de Marruecos, Anchor Point, y una nueva actividad floreciente centrada en el turismo del surf es ahora el motor económico del que fuera un poblado de pescadores.

Planeta Asturias

Iván Villalba. Foto Juan Fernández

 

Dicen que hay muchas Asturias diferentes y todas forman parte de una. Si tuviéramos que escoger un solo encanto de los muchos que ofrece esta región, nos quedaríamos con la variedad de paisajes que alberga y la cercanía que dista entre ellos. Incluso existen zonas en las que puedes divisar cumbres nevadas desde el mar, sentado sobre tu tabla. Además tienes la posibilidad de plantarte en un entorno de alta montaña a una hora escasa del centro. De hecho no es extraño que mu­chos opten por subir a esquiar o hacer snow por la mañana sin que eso suponga sacrificar el bañito sagrado de última hora… Lo dicho, ventajas del planeta Asturias.

Flat Lands

Con Jonathan, Damián Moro y Ethan Eguiguren.

Damián Moro. Secret Spot. Foto Sergio Villalba

Son pocos los que se adentran en el Atlántico únicamente para maravillarse con la simetría de una gota de agua, pocos aquellos cuya felicidad se dispara a medida que se intensifican los Alisios y son menos aún los que en pleno delirio son capaces de vislumbrar vida en medio de un remoto desierto.

En medio del océano Atlántico, el magma procedente del interior de la Tie­rra perfiló durante miles de años el afortunado enclave sobre el que se sitúa nuestro destino.

Costa de Caparica

Una buena idea para un destino asequible

Caparica. Foto Andikoetxea

Imaginaos por un momento que Madrid tuviera playas con buenas olas, muchas; muchas y muy largas; ¡kilométricas! ¿Os lo imagináis? Pues estas condiciones son las que se dan en la capital de la vecina república de Portugal.

Lisboa, sin duda una de las ciudades más bonitas del mundo, se ubica en la desembocadura del río Tajo. En su misma margen se encuentran spots tan nombrados como Carcavelos, Guincho, Cascais y, a menos de dos horas hacia el norte, Peniche. Pero si cruzas el estuario del río, tanto en coche por sus impresionantes puentes, o en ferry, como hacen diariamente miles de personas, te encuen­tras con que hay mucha más playa (unos treinta kilómetros de arenales), concretamen­te en el municipio de Almada, perteneciente a la provincia de Setubal. Es Costa da Caparica, “La playa de Lisboa”.

No es de extrañar que el municipio de Almada, al que pertenece Costa da Caparica, sea candidata a ciudad euro­pea del deporte 2018.

Lander Sánchez

A bordo del MINI Countryman

Foto Andikoetxea

Cuando un surfer va adquiriendo confianza empieza a querer probar nuevos lugares y nuevas olas.

“Aun soy joven, pero conozco bastante bien cada esquina de nuestra costa. Habitual de la playa de la Arena, en Bizkaia, comencé pronto a mover­me a Cantabria: Noja, Ajo… Para mí es un lugar mágico porque me siento como en casa. Más adelante, ya con carnet de conducir, creo que no pasaban dos semanas seguidas sin que hiciese una visita a mis amigos de Cantabria.

El MINI Countryman es muy cómodo para llevar las tablas. He traído parte de mi equipo, un par de ellas, además de los trajes y la mochila. Gracias a su capacidad no me quedo sin espacio.

Y es perfecto para esos fines de semana en los que apetece escapar. Y encima, con la posibilidad de la tracción a las cuatro ruedas, voy a poder acceder a las olas más escondidas por pistas de tierra. Otra de las cosas que me ha llamado la atención ha sido el asiento exterior que se extrae del maletero. Poder salir de una sesión y ver el mar tranquilamente sentado desde tu coche no tiene precio.”