| SURFEANDO AL SOL DE MEDIANOCHE | |
![]() Islandia. Este pequeño país perdido en el Atlántico Norte se encuentra a la merced de fuertes vientos y enormes marejadas. También es tierra de pescadores y de cuentos de hadas. Salimos de Francia a mediados de mayo, un viernes 13, a bordo de un velero llamado “Vagabond”. Antes de empezar a explorar la isla, queríamos ver un poco a qué se parecían las olas de la península de Reykjavik. Con un swell del Suroeste como era el caso, había dos opciones: una izquierda muy rápida y hueca o una derecha larga y fácil con una sección hueca en el inside. Islandia es una isla volcánica y las mejores olas rompen encima de rocas de lava muy afiladas. Hay muy pocas playas. Como nos teníamos que acostumbrar a los trajes de 6mm, escogimos estrenarnos en la derecha. Tras cuatro semanas de dura navegación y mucha logística para conseguir medios de transporte, finalmente nuestro objetivo se materializaba: ¡¡íbamos a surfear en Islandia!! Estábamos solos, con la única compañía de unos patos. |








