| Fotógrafos de agua | |
![]() Existen tipos de trabajos que requieren ciertas cualidades extraordinarias, la mayoría innatas: una forma diferente de ser, de ver las cosas, de sentirlas, de reaccionar ante ellas. Dime a qué te dedicas y te diré… En este caso concreto, el don, si es que alguien lo considera también así, reside en la resistencia mental, entre otros miles de detalles que te conducen a ser la persona que eres. Existen individuos que son llamados para luchar contra su propio instinto de supervivencia a cambio de poder atrapar una visión en una tarjeta de memoria, tan pequeña como un post-it. A más de uno le costará entender la cordura que reina en sus cabezas; la locura sólo aparece cuando los píxeles se traducen en la pantalla del ordenador y la emoción les recorre desde la retina hasta la punta de los pelos: una foto que ha costado casi una vida… … y que apenas vale unos pocos dólares. Si les preguntara, más de uno dirá que es una locura pretender vivir de sus fotos. Están metidos en un mercado donde los más veteranos acaparan tres cuartas partes de la demanda, y la otra mitad se la rifan los principiantes que se ven cada vez más seducidos por las nuevas posibilidades (ignoran los escasos ingresos que van a tener). Grandes avances en las carcasas de agua, cámaras más rápidas, equipos más ligeros, etc… un paso más allá en los límites de la fotografía acuática de surf. Todavía algunos miran con nostalgia y admiración los comienzos. Fue en la década de los 30 cuando, por primera vez, las imágenes se tomaban desde la propia ola, no desde la orilla o desde una canoa. Ahora, las fotos circulan por todo el globo, y el tiempo sigue corriendo. |








