| Carta del mes para Juan Fco. Paloma | |
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El
ganador de la carta de este mes se lleva este kit de Electric formado por
gafas, camiseta y gorra.
Juan
Fco. Paloma (Madrid) Un
día más, como tantos otros, en mi afanada vida de surfer. La incipiente luz del
amanecer, dibujando mi sombra sobre la adormecida playa, de la que soy local
hace ya 5 años. Un ligero off shore. El mar glassy marcado por líneas perfectas
que rompen en el reef con 5 o 6 pies. Nací en un pueblo llamado Yaiza y pasada
la adolescencia me trasladé a La Santa. Mi habitación es un mirador excepcional
del Quemao. Hoy he recuperado del garaje mi Pukas Stocky 6´3” viene perfecta
para este mar de 5 pies. En bañador y lycra, y con la agarradera puesta, mi
mente viaja a un pasado muy reciente. Vivo en el Hawai del Atlántico y cómo no,
tenía que hacer surf. Comencé con 12 años en playa Famara con una desbaratada
Pukas Rawson de 6´6”, me dijeron que la había usado Ibon Amatrian un día tocho
en la derecha de La Santa. Me deshice de ella por 90 euros, que apenas me
dieron para la guagua de un mes. Cambié Famara por San Juan rápidamente para
aprovechar los 6 pies de mi nueva tabla. En mi segunda temporada buscaba las
tuberías perfectas del Muelle. Siempre al límite en olas que sobrepasaban mi
habilidad, hasta que un día tropecé con una Tokoro E-Gun de 6´8”. Para el
cuarto baño con esa joya, busqué los 2 metros pasados y algo tocados de la
Santa. En el on lain estaban Jonathan y José María. Flotando como una boya Greg
Rabejac con su cámara. Un regalo de Neptuno en forma de 7 pies y la destreza de
Greg me valieron mi primera portada en el nº 96 del 3sesenta. En las Islas me
curtí con olas grandes y tuve que viajar a Trestles para descubrir que era
realmente bueno con una Al Merrick 5´9” Flyer en Epoxy Tuflite, en ese tipo de
olas: aéreos bien planchados, floater, re-entry verticales, snap, roller, cut
back... Las fotografías que salieron de esas sesiones compartidas con Bobby
Martinez y Rob Machado sirvieron para firmar mi primer sponsor importante;
Reef. Luego vino Electric, Pukas y Rip Cul. Ese mismo año gané el King of the
Groms. El siguiente Campeón de Europa sub-16. Saltar al wqs era el siguiente
paso (dos primeros puestos en Pro 3***,
semis en Sooruz Lacanau Pro). Con 18 años se espera mi asalto al WCT. He
compartido sesiones épicas en Teahupoo con Manoa Drolet, Desert Point con
Nathan Fletcher, Padang Padang con Rizal, Hollows con Mick Faning, Backdoor
rompiendo perfecto en el segundo reef. y un Pipe de 15 pies con los Airons brothers…
Podría estar una tarde detallando viajes (medio mundo) y olas. Perdí la
virginidad a los 16 con Ana Paula (miss Reef de abril), la siguieron octubre,
diciembre, marzo y agosto. Ellas me llevaron a un montón de otras bellas
mujeres. La cuenta corriente con 5 ceros. Un 4x4 y un pepino de moto en el
garaje. Cruceros de lujo por las Maldivas y Mentawai. Fotos en todas las
revistas de surf. Mi careto en la TV. Un perfecto inglés por mis años en
Australia y Hawai. No sé… He vivido y vivo a cuerpo de rey… Joder, joder ¿ese
ruido estridente y desagradable a estas horas de la noche? ¿esa silueta
sobredimensionada que se incorpora a mi lado?. No entiendo qué está pasando.
Estos muebles que decoran mi habitación. De verdad, no entiendo nada. La
ventana esta abierta y no huelo el salitre ni siento la humedad del Atlántico.
En la otra habitación el bebé ha dejado de llorar. Aturdido, enciendo la
lámpara de mi mesilla. Comienzo a deambular, sin conocer aparentemente este
cuarto. Apoyada contra la pared y sobre una toalla veo una full&cas de 7
pies. Al acercarme a ella, me devuelve mi imagen un espejo. El torso desnudo y
unos ridículos calzoncillos de hipopótamos. Me froto insistentemente los ojos
para desperezarme o por incredulidad ¿Dónde están mis dorsales? Han caído hasta
el abdomen y parecen formar un perfecto neumático de camión. Ese inmenso culo.
La calvicie que asola mi cogote. Será mejor que me lave la cara y comience a
recordar. Posiblemente me ayude estos dos billetes de avión que he descubierto
sobre la cómoda. La
tabla la compré hace dos primaveras. La estrene en la playa de San Juan
(Alicante) y fue mi primer bautismo (no sé si se dice así) como surfero. La he
vuelto a utilizar algún fin de semana esporádico y unas vacaciones estivales.
Siempre en la misma playa (debo ser ya un local de esos que no dejan coger olas
a los demás), donde los padres de mi mujer tienen un pequeño apartamento. Recuerdo
claramente por qué surfeo (cuando voy a cumplir treinta y cinco tacos, peso
cerca de cien kilos y estoy atrapado en una ciudad como Madrid); me siento
libre. Esa treintena de metros que
me separan de la arena son mi refugio (hoy por hoy, mi único refugio) y donde
escondo al niño que llevo dentro de mí, a pesar de mi aspecto grotesco
enfundado en mi viejo neopreno de buceo. Este
calor agobiante de mediados de julio me hace tener sueños extraños. Seguramente
este niñato nunca haya surfeado en Playa Hermosa. No sé si ha sido un sueño o
una autentica pesadilla. Ya os contare a mi regreso de Costa Rica. Prohibición de la
práctica de surf en Tarragona ciudad. Xavi Aluja (Tarragona
Surf Club) Hola,
os
escribo desde el Tarragona Surf Club para dejaros constancia de la canallada a
la que nos estamos viendo sometidos en Tarragona ya que nos han prohibido hacer
surf.
El Ayuntamiento de Tarragona junto a la Guardia
Urbana han redactado unas directrices donde han prohibido cualquier tipo de
actividad que pueda poner en peligro el bañista, entre ellas el surf.
Durante el período estival todos sabemos que las olas
son prácticamente escasas, pues bien, a la que un día entra un poco de swell el
que se atreve a surfear corre el riesgo de recibir una receta de 750€, al
momento aparece la Guardia Urbana y no solo eso, se nos trata como auténticos
delincuentes puesto que algunos de nosotros hemos sido recibidos hasta por un
furgón de la policía, dantesco.
Hemos intentado hacer entrar en razón al
Ayuntamiento, incluso tenemos el soporte de la Cruz Roja para que delimitemos
un espacio donde surfear, pero ni así. A la que la Guardia Urbana huele una
tabla aparecen un par de tíos de uniforme con sus amenazas.
Queremos
haceros llegar esto para haceros eco de esta noticia que está pasando bastante
desapercibida ya que somos una minoría social y tenemos previsto realizar un
campeonato de surf, ahora solo hace falta que a última hora se borre el
Ayuntamiento de Tarragona y nos diga que también está prohibido hacer el
campeonato teniendo el soporte de Costas de la Generalitat de Catalunya y
de la Capitanía Marítima y teóricamente el Ayuntamiento de Tarragona emitirá un
informe favorable para realizarlo.
En fin, un saludo y nos gustaría conocer
hasta qué punto es legal esto de que nos metan 750€ de multa por hacer surf.
DESPUÉS DE LA TORMENTA… Abián Mujica (Gran Canaria) Tantos años esperando y por fin llegó mi primer
surf trip, de apellido exprés, ya que sólo estaba planeado para dos días. Soy
canario y vivo en Málaga desde hace algunos años. No es un mal lugar para vivir
o para estudiar, aunque no es el mejor destino para un canario al que le
apasiona el mundo del surf. Este invierno las tormentas de Levante nos han
regalado más de una buena sesión con gélidas aguas, teniendo en cuenta de donde
vengo, pero echo de menos un poco de regularidad y de tamaño. El otro
protagonista de esta historia es mi primo, que también es canario y vive en
Madrid, así que él está más jodido que yo. Éramos inseparables en nuestros tiempos mozos,
siempre buscando sesiones en cualquier punto de la isla de Gran Canaria. Ahora
nuestro destino era diferente. Nuestra brújula la situamos dirección Hossegor,
Francia. A pesar de que las predicciones no eran las más idóneas, pocas olas y
mucha lluvia, decidí que juntarnos otra vez después de tanto tiempo podría ser
divertido y recordar nuestras viejas sesiones, aunque ello implicase atravesar
el país entero. Salí de casa a las 13 horas del día 31 de julio. Tras siete
horas de guagua (autobús) hasta Madrid sólo quería descansar y salir de
madrugada para llegar sobre las 9 de la mañana a Capbreton. Se me olvidó
comentar que mi primo y yo hacía demasiado tiempo que no nos veíamos, así que
de descansar nada. Empezamos a hablar y sin darnos cuenta se nos hizo la hora
zulú, la hora de salida, vaya. Cuando llegamos a la playa el sábado por la
mañana, las predicciones eran ciertas sólo a medias. No había olas como ya
sabíamos, al menos no más de un cuarto de tamaño pero de la tormenta no había
ni rastro. Lucía un sol espléndido y decidimos que acamparíamos en la playa
para pasar la noche. Tras el almuerzo el horizonte se tiñó de gris, la gente
poco a poco iba desalojando la playa, y comenzaba a chispear. Luego un trueno y
más tarde rayos cayendo sobre el mar. Creo que definitivamente encontré una web
que siempre acierta con las predicciones para mi desgracia de ese fin de
semana. En definitiva, que nos acabó granizando encima. Empapados hasta las
orejas nos vimos obligados a buscar un camping donde alojarnos, la playa no era
segura ahora, todo para luego acabar durmiendo en el coche ya que se nos inundó
la caseta después de 3 horas sin parar de llover. Finalmente el cielo nos dio una tregua, al menos de
momento y os aseguro que después de la tormenta… no siempre llega la calma.
¡Olas!. Nos acercamos a la playa cuando dejó de llover y el mar comenzaba a
bombear pequeñas series de metro o así. Llegó la noche y otra tormenta, más
truenos, más lluvia. La mañana despertó soleada. Yo pensé que ya nos iríamos
sin pillar nada que mereciera la pena. Cuando llegamos a la costa de Capbreton
descubrimos unas derechas de dos metros que eran una delicatesen. Mucha gente
en el agua pero todos muy respetuosos y muy buenos, sobre todo los
longboarders. De paso conocimos a unos cántabros muy majos que fliparon con
nuestro viaje largo pero fugáz. Me gustaría volver a estar cada día que me levanto
allí. Debe ser porque vuelvo a vivir en Málaga, ¿no? Aloha!! SUMMER SURFERS Esteban García
(Alicante) Me llamo Esteban y en
los últimos días he hecho bastantes trips por toda España (uno de los sueños
para todo surfer desde País Vasco hasta Cádiz ). Tampoco me creáis con mucha
suerte porque para empezar soy de Alicante y la verdad, aquí no es que haya
mucha ola, pero creedme que cuando CAE, CAE DE VERDAD, mejor que en muchos
spots conocidos del Atlántico. A lo que iba,
viajando por España por esta época he podido comprobar cómo una nueva raza ha
aparecido en todas las costas de nuestra península, se les denomina
SUMMER SURFERS (es gente de todo tipo de edad que en verano no tiene otra
cosa que hacer que denominarse surfer) se les define como personas atrevidas
sin conciencia ninguna, los cuales ven a una “xaty” y le sacan por cualquier
lado que es surfer. Pues bien, me he cruzado este verano con muchos y de todos
los tipos. Son impresionantes, son capaces de todo desde que coges tu ola de
tres metros y se te meten en la ola y te tiran de la tabla. Los hay que se
meten sin experiencia ninguna en una épica ola delante de una pared de rocas,
resultado: les enseñan a coser en el hospital las cicatrices. En verdad no me quejo
de esta raza, pero menos mal que solo se meten en verano “summer surfers”. Un
ejemplo claro de esta nueva raza es un mar de fondo perfecto en Campello en
pleno invierno, ocho surfers en el agua, resultado dos surfers y treinta y ocho
summer surfers. Además son una raza incontrolada, pero no todo es negativo, ya
que son los que hacen que sobrevivan la gran mayoría de tiendas de surf. En verano los summer
surfers son una plaga que llega a nuestras costas para intentar hacer lo que
ellos denominan hacer surf (ir por la espuma porque no hacen más). Existen muy
pocos remedios, algunos los dejo a vuestra imaginación, pero el más eficaz
de todos es que todo surfer que conozca playas buenas que no se
lo diga a ellos, y asi la próxima vez que cojas tu ola del día no tendrás a
ninguno que te la pueda estropear. Especial
Mediterráneo Ignacio
Madrona Badías Creo
que no hay absolutamente ninguna palabra del número especial del Mediterráneo
que no haya leído. Página por página he redescubierto y leído con auténtica
pasión el regalo que, por lo menos para mí, ha supuesto esta edición que habla
de nosotros, los surferos del Mediterráneo. Confirmando
lo que en algún párrafo de la revista se dice, andaba yo este verano, como
muchos otros, huyendo del infierno levantino y exploraba cada rincón de la
costa Cantábrica durante dos maravillosos meses viviendo en mi coche y gracias
a las queridas vacaciones universitarias. Tanta playa vuelve a uno loco y tener
libros a mano siempre es una ayuda, me decidí pues a adquirir alguna revista
surfera para variar y fui a toparme con el especial Mediterráneo de 3sesenta
que a lo largo de mi viaje he ido saboreando. Fue una vez aquí, en alguno de
los rincones que se mencionan, cuando no pude resistirme a corresponder
escribiendo algo. A mostrar mi aprecio tanto a la calidad del contenido como al
de mis queridas olas tantas veces puestas en vano en boca de muchos de nosotros
cuando no han funcionado a nuestro gusto y que tantas otras veces nos
complacían con las mejores sorpresas y nos hacían felices como nunca nadie
sabría. Ciertamente, como bien apuntabais, el surf en estas playas se convierte
en una obsesión pero a pesar de ello no es fácil encontrar calidad
audiovisual-reportera en este sentido y por ello una vez más quiero dejar
constancia de lo mucho que ha significado algunas de las reflexiones que me han
deleitado, me alegra conocer cómo la luz mediterránea y sus momentos y lugares
mágicos también calan hondo en los corazoncitos de otros surferos. Si alguno
habéis tenido la suerte o desgracia de leer un reportaje del surf en Alicante
que publicaron en el diario Información el Domingo, 23 de agosto, 2009
entenderéis cómo, en ocasiones, la falta de seriedad y calidad audiovisual o
periodística es lo que caracteriza en este sentido al surf Mediterráneo. Sin
pretender desprestigiar a algún buen reportero que de hecho aparece en este
número, creo y espero no ser el único al que este reportaje publicado en un
periódico Alicantino le ha decepcionado. Decepciones al margen y de eso estamos
los surferos curtidos, las olas Mediterráneas y esta revista que tengo a mi
lado no han dejado de conmoverme a lo largo de mi corta vida y sin más
pretensiones alguien que siente el surf hasta el fondo quería transmitiros su
emoción y pasión por el surf desde donde “no hay olas”. Un
buen surfcamp David
García Hola
3sesenta, me llamo David y quiero compartir con vosotros lo que a mi modo de
entender es un buen surfcamp y la importancia que tiene.
Comencé
a surfear hace 5 años, el primero de ellos lo hice de forma autodidacta, con lo
que ello supone, sufrir más de lo deseado, hacer todo lo que no se debe hacer y
desconocer el medio, sus reglas y sus seguridades, vamos un autentico kamikaze.
Un año después decidí que lo mejor sería ir a un surfcamp para aprender todo
aquello que desconocía y desaprender todo lo que conocía. Me decidí por un
surfcamp que por aquel entonces tenía 15 años de experiencia y acerté. Acerté
porque los monitores de aquel gran surfcamp me enseñaron, no a surfear, ya que
eso es imposible en el tiempo que allí estas, me enseñaron a comportarme, a
entender, a moverme, a amar el surf por encima de todo lo demás. Y por qué digo
esto, pues bien, la primera lección que me dieron allí fue por medio del
coordinador técnico de la escuela antes de entrar al agua, aun recuerdo sus
palabras "El surf es un deporte muy muy difícil, que nadie piense que va a
surfear como se ve en los videos en el tiempo que va a pasar aquí porque no será
así". A priori esas palabras no eran precisamente lo que esperaba escuchar
pero llevaba toda la razón. Esa semana paso y aprendí muchas cosas, no cogi
olas, seguí cayendo y tragando agua pero aprendí muchísimo con monitores en el
agua conmigo, hablando conmigo, preguntándome que sensaciones experimentaba en
la remada, en el take off y así conversábamos y corregían mis errores que eran
y siguen siendo muchos. Ese camp terminó y regresé a mi ciudad con ganas de más
y más y cada vez que podía al mar que me iba, daba igual que el mar estuviese
revuelto, con corriente, con viento on shore y demás condiciones que hacen que
sufras mucho mas, yo entraba al agua, el gran jefe de aquel camp me dijo mi
primer año allí "David entra al agua que eso es curriculum" y llevaba
toda la razón, el sufrir en esas condiciones, el no conseguir esa ola, el
perder la siguiente, el picar otra y otra, no estaban haciendo en mi nada mas
que el aprender, el mejorar. Al año siguiente volví al mismo camp y al
finalizar quería más y más. Otro año de baños buenos y malos, otro año de ir al
mar cuando podía, otro año mejorando y empeorando, en definitiva otro año
aprendiendo. El tercer año que pasé en el mismo camp mejoré gracias al
sufrimiento anterior, gracias a entrar al agua aun cuando las condiciones no
fuesen buenas, gracias a lo que esas maravillosas personas me habían inculcado,
el amor y respeto por el surf. Este año no he ido al camp, he alquilado una
casa al lado del camp y he estado un mes surfeando sin parar y este es el
motivo que me ha hecho reflexionar sobre la importancia de un buen surfcamp, al
lado de mi surfcamp con 18 años de experiencia había otro con 6 años de
experiencia, a priori el sistema era similar, clases por las mañanas y baños
libres por las tardes, lo que me dejó perplejo, fue el ver a los monitores de
este surfcamp de 6 años dar las clases desde la orilla, con los cascos puestos
escuchando música, ligando con la rubia de turno que pasaba por allí, etc, sin
entrar mucho al agua, sin prestar demasiada atención a los chicos, y me di
cuenta de lo importante de un buen surfcamp, me di cuenta de la suerte que yo
había tenido, me di cuenta que en este negocio donde la ilusión de la gente por
aprender y mejorar es tan importante, siempre habrá gente dispuesta a hacer
dinero y nada más y gente dispuesta a enseñar.
Yo me quedo con los
dispuestos a enseñar, los que aman este deporte y los que desean inculcar ese
amor al menos a alguno de los muchachos que como yo una vez pasamos por un surf
camp.
A ellos les doy las gracias porque aun hoy sigo
surfeando, aprendiendo y respetando el mar y las gentes que como yo entran al
agua para disfrutar sin ninguna necesidad mas que la de pasar un buen rato.
Muchas
gracias.
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A
CUERPO DE REY