| ARTE DEL BUENO | |
![]() Texto: Eduardo Illarregui Gárate La obra del artista Antonio Gómez Bueno (Torrelavega. 1964) está repleta de referencias al surf. Estos guiños son fácilmente identificables por el surfer medio, pues abordan elementos, que con los años, se han convertido en auténticos iconos del mundo del surf (playas, olas huecas, chicas de dorados cabellos, furgos, surfers de suntuosas melenas…). Bueno trata a todos ellos con un estilo fresco, desenfadado, algo canalla, y con un particular y originalísimo componente de humor negro-ácido; además de insuflar fuertes dosis de sátira iconoclasta e irreverente en cada línea, en cada trazo. Arte Pop, en definitiva, lleno de alegres colores, agradable a la vista, a los sentidos, con apariencia angelical como un yorkshire terrier con lacito, pero que, si lo analizamos más en profundidad, conlleva una corrosiva crítica social incisiva como la dentellada de un caimán. Esto no es Pop al uso, como el inofensivo bote de la Sopa Campbell (a no ser que Andy lo retratase caducado), lo de Bueno (Muy Bueno, como ha sido rebautizado en ambientes artísticos) es Hard Pop. Una buena muestra de todo esto es el magistral cartel en el que Bueno coge uno de los emblemas de los californianos, su bandera, y, en un ejercicio de gran osadía, realiza una versión personalísima, situando a lomos del desdichado plantígrado unas tablas de surf. Rubias, de rostro angelical, coronadas con leyendas como “California Girls prefer Longboarders” o mujeres de exagerados pechos (Hollywood Surfing Asso) |




